Los animales de ciudad no lloran

«Los animales de ciudad no lloran»

Graziella Moreno. AdN Novelas.

Por Cristina de @abrirunlibro

Los lectores comentamos mucho sobre la cantidad de libros pendientes que tenemos para su lectura pero quizás hablamos menos de cómo escogemos el siguiente libro una vez que hemos finalizado uno. Y es de recibo explicar también que, en algunas ocasiones, el lector no siempre es quién escoge sino que puede ocurrir que, sin saber casi cómo, la mano se dirija hacia un tomo que estaba ahí, bien a la vista, o bien en una librería, en una biblioteca o en la mesita de noche: es entonces cuando lo abrimos y nos zambullimos de lleno en la lectura. Y es que algunos libros escogen al lector y no al revés. Son libros que tienen su tiempo y su espacio. Y esto es lo ocurrido con Los animales de ciudad no lloran de Graziella Moreno. Fue el libro el que decidió el dónde y el cuándo y no hay nada mejor que dejarse aconsejar por el propio libro porque la última novela de Graziella Moreno es de lo mejorcito que se ha publicado este año.

Nadia Linde es agredida por su amante Enrique Rosado, el dueño de un imperio hotelero. La abogada de Nadia, Olivia Marimón, será quien se encargue de defenderla ante el juez. El abogado que deberá exculpar de malos tratos a Enrique Rosado es Víctor Bedia, antiguo compañero de facultad de Olivia. Un caso repleto de recovecos muy oscuros pero también de mentiras o medias verdades. 

Con este argumento se inicia una gran trama donde los personajes se perfilarán a través de una novela coral, donde todos y cada uno de los protagonistas tendrán un papel indispensable. Conectados de una manera u otra entre ellos, todos mostrarán su día a día y se verán inmersos en una red a veces de secretos y en otras, de claridad.

Graziella Moreno no intentará engañar al lector y aunque no se muestran todas las cartas desde el inicio, en seguida sabremos quién juega con deslealtad y quién con conciencia. Pero también con codicia que será la base de todo el conflicto. Codicia de todo tipo: codicia para poseer a personas, para obtener más beneficios económicos, para ser reconocidos. E incluso la codicia obsesiva de la venganza.

La historia se desarrolla en la ciudad de Barcelona que nos acompañará como telón de fondo durante el trayecto pero nunca tendrá demasiado protagonismo. Una ciudad donde llueve a menudo, quizás para compensar el título del libro sacado de una frase de Mario Benedetti: […] por supuesto que añoraba todo eso con los ojos resecos porque los animales de ciudad no lloran. Y es que también existe la añoranza en Los animales de ciudad no lloran. La añoranza de otros tiempos, otras personas, otros lugares. La desesperanza de cuando todo se da por perdido. 

Los animales de ciudad no lloran es un gran libro que cumple con todo lo que un lector puede esperar de una buena novela negra: una trama imparable y potente pero también unos personajes de carne y hueso. Y todo ello con un estilo narrativo impecable. 

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Graziella Moreno (Barcelona, 1965) quería estudiar Periodismo, pero por un error de cálculo empezó Derecho, que le gustó, sin dejar de escribir a ratos perdidos. Conoce las tripas de la administración de Justicia desde 1991, año en que empezó a trabajar como funcionaria, y ya en 2002, como juez. Ha estado destinada en los juzgados de Amposta, Gavá ¡, Martorell y Barcelona y se ha especializado en derecho penal. Escribe relatos y artículos en revistas y diarios digitales. Publicó su primera novela en 2015, «Juegos de maldad», que fue nominada a mejor novela negra de 2015 en el festival de Cubelles Noir y recibió una mención especial del jurado. En 2016 publicó «El bosque de los inocentes» y en 2017, «Flor seca». Su anterior novela, «El salto de la araña» fue galardonada con el premio literario del Mediterráneo 2020.