La escuela de canto

«La escuela de canto».

Nell Leyshon. Traducción de Mariano Peyrou. Sexto Piso.

 

Por Cristina de @abrirunlibro

Los signos de puntuación habitualmente son la marca del escritor además de otras características. Algunos prefieren unos signos frente a otros como es el caso del punto y coma versus al punto y seguido. Incluso hay autores que han escrito largas narrativas con ausencia de ellos. Aquí, en La escuela de canto, la autora Nell Leyshon ha decido eliminar dichos signos para perfilar la voz narrativa en primera persona de una niña que no sabe leer ni escribir en la Inglaterra del XVI. 

La pequeña Ellyn lleva una vida infortunada trabajando en la granja de sus padres de sol a sol. Un accidente del padre que le ha dejado impedido, causará aún mayor esfuerzo en la madre, la niña y el otro hijo llamado Tomas. Tomas, además, tiene la mano muy suelta y golpea habitualmente a Ellyn tratándola como a un ser inferior por ser niña. En un ambiente miserable y empobrecido, nacerá una nueva hermanita, Agnes, con la que Ellyn, nada más nacer, establecerá un vínculo muy especial. Un día de mercado, Ellyn entrará en la iglesia y allí escuchará unos cantos que harán que le cambie la percepción que tenía del pequeño y pobre mundo que conoce. A partir de ese momento hará todo lo impensable para entrar en la escuela de canto aunque las niñas tengan vetado el acceso. 

«…tengo una sensación

tengo una sensación como si el verano el otoño el invierno llegaran a la vez 

tengo una sensación como si nada nunca fuera a ser igual.»

Son 218 las páginas que componen La escuela de canto y que nos contarán las reflexiones y evolución de Ellyn desde su mundo en la granja, hasta el descubrimiento de lo que es capaz de transmitir una voz con el canto tal y como se describe en el párrafo anterior que corresponde al momento de la revelación. Pero no nos engañemos: leer un texto sin puntuación no es cómodo para el lector. Al principio, sin proponerlo, y a medida que vamos leyendo, de manera involuntaria iremos poniendo unos invisibles signos de puntuación a un texto que no los contiene. Pero a medida que avanzamos también nos iremos acostumbrando a ello y podremos soltarnos y empatizar con la protagonista gracias al buen hacer de Nell Leyshon que ha perfilado a una niñita analfabeta con una voz prodigiosa.

La sensación de libertad que transmite La escuela de canto es uno de los puntos más fuertes de una novela que se nos hará corta una vez acostumbrados a un texto especial. También la dulzura con la que la autora trata a su personaje principal hará el resto, y devoraremos un libro que a priori nos había parecido extraño.

Algún suceso acaecido no nos sorprenderá, ya que desde el minuto uno tendremos la intuición de lo que podrá llegar a suceder. En cambio la manera de resolverlo sí que es algo no esperado, al menos para aquí quién escribe.

Encantadora historia conmovedora que nos transmitirá buenas dosis de energía y optimismo.

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Nell Leyshon nació en Glastonbury (Inglaterra). Novelista y dramaturga, ha recibido numerosos premios. Su primera novela, Black Dirt (2004), fue candidata al Orange Prize for Fiction y preseleccionada para el Commonwealth Book Prize. En 2008 publicó Devotion. Ha sido galardonada con Premio Evening Standard Theatre por su obra teatral Comfort Me With Apples, Bedlam ha sido la primera obra escrita por una mujer para el Shakespeare’s Globe Theatre. Además, recibió el Premio Richard Imison por su primera obra teatral para la BBC Radio.