Crímenes exquisitos de Curtis Garland

«Crímenes exquisitos»

Curtis Garland. Matraca ediciones.

by PacoMan

Crímenes Exquisitos es un bolsilibro, un pastiche holmesiano escrito en 2012 por Curtis Garland, uno de los muchos pseudónimos literarios de Juan Gallardo Muñoz. Se publicó por Latinoamericanas Ediciones en 2013 (disponible únicamente en América) y publicado en España en abril de 2018 por Matraca Ediciones. Y como todo buen bolisilibro tiene una lectura adictiva, lleno de giros sorpresivos y poco habituales en un pastiche. Wade Shylogh es el nombre de nuestro detective, un evidente remedo fonético de Sherlock y el doctor Watson ha mutado en hermosa mujer: Terry, que según palabras del prologuista, el docto Curtisólogo y buen amigo Andrés Peláez Paz, es un homenaje de Curtis a su esposa Teresa recientemente fallecida.

Long time ago… semanalmente se editaban docenas de bolsilibros y de cada uno se tiraba decenas de miles de ejemplares. Hoy en día no hay ni diez libros que en todo un año consigan vender cien mil ejemplares. Pero como todo, aquel tiempo con sus sombras y sus luces, pasó. Si bien es cierto que cada vez se va dedicando más espacio y estudios a aquel fenómeno, sigue siendo un gran desconocido para el público. Aunque siendo sincero, aparte del nombre del futbolista y la celebrity de moda ¿qué conoce el público?

Corín Tellado (Romántica) y Marcial Lafuente Estefanía (Oeste) son quizás los autores más afamados con miles de bolsilibros publicados, más de cinco mil la primera y unos dos mil el segundo. Hay otros, hay muchos más, y entre ellos Curtis Garland con cerca de dos mil bolsilibros de todas las temáticas, sí, incluso romántica e infantil. Eso sí, con decenas de pseudónimos, por aquello de no saturar al lector.

El librito que nos ocupa, ubica lo narrado en 1890 en plena época victoriana. Se han cometido varios asesinatos de hijos de la nobleza inglesa más influyente, sin embargo nadie se entristece por sus muertes ya que son crápulas bien conocidos y en todos los casos tienen las manos manchadas de sangre, pero nunca han pagado por sus crímenes por ser quienes son. Mutatis mutandis como en la España de 2022. Finalmente nuestro Shylogh es contratado para encontrar al refinado asesino que comete estos Crímenes Exquisitos.

Es tan trepidante lo descrito, que a veces parece un pastiche de Harry Dickson, pero no, Shylogh es Sherlock aunque acelerado. Y es un pastiche holmesiano a pesar de la sorprendente resolución del caso. Y lo es, porque se explica razonadamente como se resuelve, en particular lo hace en la página 160. Y eso es lo mínimo exigible a un pastiche holmesiano: que el lector entienda como Sherlock resuelve el caso. Luego habrán más o menos trampas (informaciones no reveladas al lector), y más o menos licencias pero esa es la esencia de un pastiche… al menos para mí.

Garland casi dejó de publicar cuando la última editorial española dedicada a los bolsilibros cerró: Editorial Astri S.A. (1985 a 2002). Pero nunca dejó de escribir, ni tan siquiera en la cama del hospital que en 2013 lo vio partir a los Puertos Grises. Amenazo con realizar (miento, ya estoy realizando) un análisis más profundo sobre esta etapa final: de 2007 a 2022 se han publicado (inéditas y reediciones), 106 bolsilibros únicamente en España: Curtis Garland está más vivo que nunca. Como nota a destacar: en 2016 se publicaron 36 bolsilibros suyos.

De Crímenes Exquisitos me han sorprendido un par de cuestiones y un error argumental[1], nada que no haya visto hasta la saciedad en decenas de pastiches. Si lo referido en la nota al pie va al Debe de Garland en su Haber hay que apuntar: En la página 65 aparece un contenedor de basura, pensé que era un anacronismo, pero no. Es verosímil. Eugene Poubelle los inventa decretando su uso obligatorio en París, en 1884. Por lo que seis años más tarde, que se usen en Londres es del todo plausible. También creí encontrar un error en el uso del agua oxigenada para tintar de rubio los cabellos (página 114), pero es correcto ya que tal práctica se comenzó a realizar a partir de 1860. La luz de keroseno viene a alumbrar algunas escenas nocturnas y Garland recuerda a los lectores la idiosincrasia de esta luz artificial.

No es el primer pastiche abiertamente holmesiano de Curtis ya que en 2014 la extinta Darkland editorial recuperó El fantasma de Baker Street, editado por primera vez en 1977. El protagonista, un escritor de novelas policiacas, norteamericano y coetáneo nuestro (al menos de la transición española) llamado Shylo Hargding, encuentra un manuscrito de John F. Weston protagonizado por Shelby Hakes y el propio Weston, este sí, ubicado en la Inglaterra Victoriana. No me alargaré sobre este tema ya que todo está contado por Alberto López Aroca en Sherlock Holmes, Shelby Hakes y Shylo Harding: La aproximación sherlockiana de Curtis Garland[2] y en el magnífico prólogo de esa novela de Andrés Peláez Paz. Estresar la semejanza de los nombres de los remedos de Sherlock Holmes de este bolisilibro con el protagonista que nos ocupa: Wade Shylogh. En ambos casos se aprecia que no conocían la existencia de Crímenes Exquisitos pese a que se escribió y publicó, eso sí en Latinoamerica, previamente a la redacción de ambos ensayos.

Me gustaría mantener la ilusión de que aún queda por “descubrir” algún pastiche holmesiano perdido entre las centenas de bolisilibros que escribió el maestro. Pero se hace muy difícil mantener la ilusión. Posiblemente Gallardo es el autor de bolsilibros más estudiado y reeditado de la época salvo, seguramente, José Mallorquí Figuerola.

[1] Tanto las opiniones de Shylogh como el comportamiento de Terry-Watson y Deborah Stowe son demasiado avanzados, demasiado feministas, demasiado progresistas para una sociedad a las que aún le restan casi 20 años para “La huelga de las camiseras de Nueva York”, que se conmemora todos los 8 de marzo en el mundo libre. En el Afganistán de los talibanes no se celebra y veremos por cuánto tiempo se puede seguir celebrando en España; hace tiempo que el verde ha dejado de representar la esperanza. Y eso que la interesante saga de Springer Nancy Enola Holmes es esclarecedora, en las ganancias sociales y políticas de las mujeres en la época victoriana y eduardiana.

La homosexualidad en el Reino Unido fue delito hasta bien entrado el siglo XX, y si no que se lo digan a Alan Turing (en su honor Apple tiene como símbolo una manzana mordida). El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde se publica en Inglaterra en 1890, un año después de lo narrado en la novela. Por lo que no es posible el comportamiento abiertamente homosexual del joven Talbot descrito en la página 34, ni su comparación con el autor de Dorian Gray.

¿Para qué va a ir al teatro al final de la representación el asesino si sabe que no va a haber actuación? De todos es conocido que el artista [Guido Torelli]  ha muerto. De hecho cuando Guido desapareció tuvieron que suspender la representación. Evidentemente es una trampa, pero es una trampa no se tiene en cuenta en la resolución, pasando por una astucia (en realidad una chapuza), de Shylogh.

[2] Sherlock Holmes en Rancho Drácula y otros estudios y pastiches extraviados (2013) Alberto López Aroca, editado Academia de Mitología Creativa “Jules Verne” de Albacete.

***

Nació en Barcelona en 1929, sus primeros pasos como escritor fueron colaboraciones, críticas y entrevistas cinematográficas en los años cuarenta ( llegó a mantener correspondencia y entrevistas con personajes como Walt Disney, Betty Grable, Judy Garland, Jorge Negrete, Cantinflas, Tyrone Power, María Félix etc…).

Su primera novela policíaca fué «La muerte elige» y a partir de ahí publicó más de 2.000 títulos abarcando todos los géneros: ciencia ficción, terror, policíaca, oeste…, es sin duda alguna unos de los más prolíficos y admirados autores de bolsilibros (llegó a escribir hasta siete novelas en una semana).

Juan Carlos Onetti felicitó personalmente a Curtis Garland por su mérito en favor de la literatura popular.

Además de escribir libros de bolsillo Juan Gallardo Muñoz abordó otros géneros, libros de divulgación, cuentos infantiles, obras de teatro y fue guionista de cuatro películas: «No dispares contra mí», «Nuestro agente en Casablanca», «Sexy Cat» y «El pez de los ojos de oro».

Su extensa obra literaria como escritor de bolsilibros la desarrolló principalmente en las editoriales Rollán, Toray, Ferma, Delta, Astri, Ediciones B y sobe todo Bruguera.

Trás la desaparición de los libros de bolsillo, Juan Gallardo Muñoz pasa a colaborar con la editorial Dastin, vinculo que se mantiene hasta nuestros días.

En esta reciente etapa datan biografías y adaptaciones de clásicos juveniles como «Alicia en el país de las maravillas», «Robinson Crusoe», «Miguel Strogoff» o el clásico de Cervantes «Don Quijote de la mancha», asimismo escribió un par de novelas de literatura «seria»: «La conjura» y «La clave de los Evangelios».

En 2008 la muerte de su esposa María Teresa le supone un durísimo mazazo pues ella había sido un sólido soporte tanto en su matrimonio como en su producción literaria.

Su último trabajo es el libro «Yo, Curtis Garland» publicado en la editorial Morsa. Un interesantísimo libro imprescindible para los seguidores de Juan Gallardo Muñoz.

Continua afortunadamente para todos los amantes de bolsilibros ofreciendo conferencias y charlas con relación a su extensa experiencia como escritor, hasta el fatídico mes de febrero del 2013 que fallece en un hospital de Barcelona a la edad de 84 años. (Fuente tercerafundacion.net).