Parisia

Bajas pasiones y peores intereses en cortes simuladas: una reseña de la novela Parisia de Damián Cordones y Ediciones El Transbordador

By PacoMan

Hay tres tipos de personas. Si están aquí no son del primer tipo. Pueden ser del segundo tipo, como yo, que antes de leer Parisia de Damián Cordones, publicado este noviembre de 2021 por El Transbordador, ya habían leído Gruppenführer Louis XVI de Stanislaw Lem. O ser del tercer tipo y leerlo después.

En este año de tránsito del COVID en ninguna parte celebramos los 100 años del nacimiento del magnífico escritor polaco Stanislaw Lem. Más conocido por sus obras de ciencia ficción y aunque estamos entre gentes que leen, lo mejor a la hora de dar a conocer a un autor es hablar de sus obras llevadas al cine. Lem, por haber desarrollado su obra en polaco durante el comunismo, lo han adaptado en 15 ocasiones pero para un españolito sólo tres de ellas son conocidas y una sólo para los muy cultos, hablo de Solaris del soviético Tarkovshy en 1972, película dura, larga y únicamente disponible en VOSE. Luego llegó Solaris de Steven Soderbergh de 2002, donde lo único reseñable de esta película fallida es la escena donde aparece el culo de George Clooney, para mayor gloria del cine. Mucho más reciente e interesante es la adaptación de Congreso de Futurología que Ari Folman en 2013 tituló: The Congress.

No mentiré, no he leído toda la obra de Lem, pero sí su Vacio Perfecto (1971) y otras siete obras más. Total que Lem crea quince prólogos de libros ficticios y uno de ellos (el tercero más concretamente), es este Gruppenführer Louis XVI que narra la huida despavorida de un puñado de nazis cargados de oro desde una Alemania que está cayendo en manos del glorioso Ejército Rojo hasta la lejana Argentina, para crear allí una colonia con los nazis huidos y los contratados lugareños que se acaba convirtiendo en un remedo de la corte absolutistas de Luis XVI. El prólogo de Lem es extenso y su resumen de la obra es pormenorizado hasta puntos insospechados. Este subgénero literario no es nuevo y entre otros lo han cultivado plumas tan reconocidas como la de Borges: hablo de los prólogos ficticios. Nihil novum sub sole.

Lo que ya no es tan común es que algún autor recoja el guante y escriba la novela que ha sido reseñada. Cosa que hace Damián Cordones 50 años después de ser reseñada, va el de Arjonilla y la escribe. Este reto aunque sorprendente tampoco es único, otros majaras lo han hecho antes, y como somos una generación de cine, por mucho que leamos, la obra referenciable en este nicho de subgénero es la película Regreso al futuro II (Back to the Future Part II, 1989) donde los guionistas Robert Zemeckis y Bob Gale deben encajar una secuela en la historia que ellos mismos crearon en la primera entrega: Regreso al fututo (Back to the Future, 1985) reto del que salen triunfantes. Más recientemente Miguel Córdoba reproduce el mismo esquema que Lem propone, y escribe Los tres abismos de Damián Mustieles (2016) sobre los fragmentos publicados de este libro imaginario un año antes, cuando él mismo escribe Ciudad de Heridas ambos libros publicados en El Transbordador. Habrá más, claro que sí, pero ni mi cultura es tan vasta, ni su paciencia eterna.

El bueno de Damián, del que sí me he leído toda su obra publicada, modifica un poco el guión de Lem, cambia nazis por franquistas y Argentina por Portugal, más concretamente centra la acción en Portimão. Tengo que decirlo, la forma de escribir de Damián siempre me inquieta, siempre me mantiene alerta; en la antología La hemorragia de Constanza (2017) me pareció leer a Kafka y en esta ocasión las correrías del delfín me ha evocado a Mervyn Peake y su Titus Groan (1968). Siempre es un placer leer a Cordones, cada esquina del texto esconde un monstruo que a veces asalta al lector y otras no, porque no estaba allí aunque lo parecía. Lo que siempre obliga a mantener una lectura tensa.

Lentamente la patochada se va convirtiendo en una situación terrorífica, donde el poder que acrecienta el dinero nos lleva a las puertas del infierno. En una espiral de degeneración que sin llegar a lo que Pasolini nos contó en 1975 en su excesiva Saló, o los 120 días de Sodoma, sí alcanza lo narrado por Coppola en 1979 en su imprescindible Apocalypse Now. Por una vez y sin que sirva de precedente, existe una obra literaria sublime que refleja esta caída totalitarista: Rebelión en la Granja (1945) de George Orwells.

Sin razón aparente, esta sorprendente novela de Damián me recuerda un hecho real mucho menos verosímil que lo narrado en esta novela. Un aventurero ruso blanco, Bóris Skósyrev con fuerte carisma y  manejo de los medios de comunicación, en 1934 consiguió ser coronado rey, el rey Boris I de Andorra. Su reinado duró exactamente 18 días, hasta que una pareja de guardias civiles enviados desde la Seu d’Urgell por el Obispo (uno de los dos copríncipes de Andorra junto al Presidente de la República francesa), detienen al monarca y lo traen preso a España. El andorrano Antoni Morrell en 1984 lo narró maravillosamente bien, en catalán eso sí, pues es la  lengua oficial de Andorra: Borís I, rei d’Andorra, existe traducción al castellano. 

Concluyendo, todos sabían que tanto Camilo-Luis XVI como Boris-Boris I eran un fraude pero el fulgurante brillo del dinero hace bailar e incluso morir y matar a plebeyos y señores, tanto en la ficción como en la realidad. Estas obras dejan en mal lugar a la humanidad, no por la existencia de estos locos sino por los muchos que guiados por bajas pasiones y peores intereses se convierten en seguidores de esos orates. De eso va Parisia.