El imperio del dolor

«El imperio del dolor: La historia secreta de la dinastía que reinó en la industria farmacéutica»

Autor, Patrick Radden Keefe. Traducción de Luis Jesús Negro García. Reservois Books.

Por Cristina de @abrirunlibro

El imperio del dolor es la historia real de la dinastía Sackler, la familia que transformó la publicidad de los productos farmacéuticos y que fue la causante de la gran crisis de los opioides entre los ciudadanos de los EEUU. Una crisis terrible que generó multitud de adictos al OxyContin. 

Arthur Sackler, el mayor de tres hermanos, hijo de inmigrantes judíos, doctorado en psiquiatría, filántropo y un gran coleccionista de arte asiático, donó su colección al Smithsonian de Washington DC, tenía una visión muy adelantada a su época sobre el marketing y la publicidad. Nacido en Brooklyn en 1913, combinó trabajos y estudios desde una edad temprana, sirviendo de ejemplo a sus dos hermanos Mortimer y Raymond Sackler que también estudiaron y terminaron la carrera de medicina. El apellido Sackler aparece en numerosas salas de museos de todo el mundo, desde el Louvre hasta Harvard, ya que los hermanos realizaron cuantiosas aportaciones económicas a la ciencia y a las artes.

La fuente de riqueza familiar se inició con la comercialización de benzodiacepinas, una de ellas el Valium, en una época donde se recetaba de forma alegre al estar distribuida y catalogada como un medicamente inocuo que mejoraba la vida. Pero el gran éxito llegó con el analgésico OxyContin. Gracias a una campaña publicitaria nunca vista, los médicos que rechazaban cualquier tipo de opioide, terminaron aceptando la nueva fórmula que parecía ser ‘segura’ para los millones de pacientes crónicos que sufrían de grandes achaques de dolor. Hábiles en la comunicación así como grandes trabajadores, Arthur Sackler podía realizar jornadas maratonianas incluidos los fines de semana, idearon campañas publicitarias como crear revistas médicas dirigidas a los facultativos que en realidad eran grandes panfletos de publicidad bajo un barniz de investigación científica. 

Es desolador conocer a través de esta lectura la amarga pandemia que produjo la oxycodona y cómo los adictos incluso llegaron a ingeniárselas para introducirse las pastillas por vía intravenosa. 

Patrick Radden Keefe ha vuelto a crear un libro magnífico. Autor de No digas nada (2019) con el que ganó el National Book Critics Circle Award y el Orwell Prize (reseñado aquí en catalán), leer esta investigación periodística se ha convertido en uno de los mayores placeres de lectura de este año, y será seguramente uno de los mejores libros del 2021 como ya ocurrió en 2019 con No digas nada

El imperio del dolor: La historia secreta de la dinastía que reinó en la industria farmacéutica, de contundentes 808 páginas, con saltos temporales y con una meticulosidad que ralla la perfección, es un libro que despierta un interés tan alto que no puedo menos que compararlo con otras narrativas, aunque no deba, que aún y estando catalogadas de poseer un alto suspense —por ejemplo la tan castigada novela negra o policial—, no consiguen más que despertar bostezos. Éste será un libro para clasificar en Goodreads con 5 estrellas.

Y ahora llega la parte que no me gusta pero que debo explicar ya que si algo no se dice, no existe. Y vaya si existe. Intentaré no recrearme. 

Compré este libro en formato digital a través de Google Play Store. Un libro de tal tamaño no es ‘manejable’ en papel para ser transportado en el día a día y ni quiero, ni debo, ni puedo, cargar peso. Mi gran frustración llegó cuando al subir el formato epub a mi e-reader, dio error. Un error del que no pude tomar captura ya que desapareció sin hacer nada. Al empezar a leer pude comprobar que los capítulos no estaban completos y que aparecían páginas en blanco hasta el siguiente capítulo. En cambio, si lo leía directamente en la plataforma de compra, todo correcto.

No queriéndome dejar los ojos en otras pantallas que no fueran un e-reader, lo notifiqué a Google Play y pedí la devolución del importe. La respuesta fue que ‘no era política de empresa’ (mi respuesta a ello podría ser: ‘mi política de empresa es hacer el trabajo bien hecho para que nadie me pida la devolución del dinero’). Lo reporté vía MD en Twitter a Reservois Books y Penguin, recibiendo sólo respuesta por parte de la cuenta de Penguin (imagino que será el mismo CM para todas las cuentas Penguin), diciendo que ‘nadie se había quejado’. Y entonces mis preguntas son: ¿acaso yo no soy nadie? ¿Pensó el/la CM que estaba mendigando un libro en vez de reportar un problema real? ¿A estas alturas de la película? 

Pero como soy lectora y me gusta especialmente Patrick Radden Keefe, volví a comprarme el libro esta vez en papel, y lo he tenido que leer sólo cuando llegaba a mi casa por lo que la lectura se ha alargado en el tiempo a pesar de que el libro suscita urgencia gracias al estupendo estilo narrativo del autor que hace que no quieras dejar de leer.

Una nefasta maquetación digital para un gran libro.  

(Debo decir que hace años tuve el mismo problema con otro libro de Penguin, exactamente con uno de Stephen King, llegando a hablar con el responsable digital. Lo único que puedo hacer aquí es alabar a aquel profesional del que ya no recuerdo el nombre y que se desvivió para hallar el error y que no le ocurriera a nadie más).

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Patrick Radden Keefe es periodista en plantilla de The New Yorker y autor de varios libros de no ficción: Chatter (2006), The Snakehead (2009), No digas nada (2019, merecedor del National Book Critics Circle Award y el Orwell Prize) y El imperio del dolor (2021), ganadora del Baillie Gifford Award, el más prestigioso premio de no ficción del Reino Unido. Ha publicado artículos en The New York Times MagazineSlate y The New York Review of Books. En 2014 recibió el National Magazine Award en la categoría de crónica por «A Loaded Gun» y fue finalista del mismo premio en la categoría de reportaje en los años 2015 y 2016. Asimismo, es creador y narrador del podcast en ocho capítulos Wind of Change (2020).