Una tierra prometida

«Una tierra prometida». Barack Obama. Traducción de Francisco José Ramos, Efrén Del Valle, Marcos Pérez, Carmen Mercedes y Andrés Barba. Debate.

Por Cristina de @abrirunlibro

Si hay algo que me apetece de manera extraordinaria el mes de agosto, es poder leer a mi antojo y sin la presión de las novedades literarias —presiones de lectora tontamente autoimpuestas, todo sea dicho de paso—. Y, a pesar de llevar mi buen medio año leyendo de manera tranquila la biografía del presidente número 44 de Estados Unidos de América e ir intercalando este con otros libros, estos últimos días de la primera quincena de un agosto especialmente caluroso, ha servido para darle un buen empujón a Una tierra prometida, de 928 páginas, y terminarlo. El libro pertenece a la primera parte de la que será una futura duología. 

Había leído excelentes críticas de Los sueños de mi padre: Una historia de raza y herencia y sé, sabemos, que Barack Obama es un gran lector. Por lo tanto, había curiosidad en conocer al escritor que habita dentro del primer presidente afroamericano de los Estados Unidos. Y no decepciona porque Barack Obama es muy elegante escribiendo. El libro Una tierra prometida, a pesar de ser un libro básicamente político, es de lo más interesante que he leído en este tipo de biografías. Pero tampoco voy a llevarme a engaños ya que solamente echando un vistazo al equipo de traductores al español que ha necesitado Debate para una traducción junto a una edición impolutas ambas, puedo llegar a imaginarme el equipo de edición en Penguin Randon House para A Promised Land, el título original. Sobre todo para la estructura, que habrá sido realmente complicada. Pero de lo que sí estoy segura es de que si alguien no tiene la capacidad para generar unos buenos resultados, por más excelente que sea el equipo de trabajo, no hay nada que hacer. Y este es un buen libro a pesar de las buenísimas intenciones que refleja Obama cuando nos explica por qué decidió dedicarse a la política y presentarse a la presidencia.

El libro abarca un período muy amplio de la cara visible del líder: desde sus primeros años en la política como senador por Illinois y alcanzar la presidencia en el 2009, esta primera parte de Una tierra prometida finalizará en el año 2011 con un hecho que nos sacudió a todos. Conoceremos pequeñas intimidades familiares y en varios momento del libro, él mismo hará innumerables visiones introspectivas sobre su persona y su mandato, siendo realmente exigente y hasta incluso llegándose a tratar con dureza. El entorno familiar tiene un peso no importante en el libro pero sí específico, ya que hay que tener en cuenta que cuando llegó a la presidencia, el matrimonio Obama tenía dos niñas de corta edad. Es encomiable el esfuerzo que hace para equilibrar ambos mundos aunque también es agotadora la carga de trabajo con jornadas de lo más extensas. 

Es divertido conocer su opinión sobre el Premio Nobel de la Paz que le fue concedido así como su preocupación sobre la posible imagen adulterada que el premio conllevaba. Arremeter con gran esfuerzo la crisis de Wall Street por las hipotecas subprime, la creación de empleo, la reforma sanitaria o el No preguntes, no digas sobre la homosexualidad en las fuerzas armadas, fueron su gran caballo de batalla durante la presidencia, siempre con la espada de Damocles del grupo republicano sobre su cabeza ya que en 2010, por ejemplo, a los dos años de su presidencia, el partido Demócrata perdió el control en la Cámara de Representantes. También explica con claridad las mentiras vertidas sobre él —todos pudimos leer o escuchar en su momento que Obama era de origen musulmán o que no era estadounidense—, así como una ya incipiente estrella de la televisión, 2011, llamada Donald Trump donde no sólo era invitado por la cadena Fox sino que se le daba voz en varias emisoras por cable de la televisión.

Barack Obama tampoco es ambiguo con el conflicto de la Primavera Árabe y el papel de los EEUU respecto a los dirigentes autoritarios con los que el gobierno disponía de una buena relación a pesar de no ser democracias consolidadas. También habla extensamente sobre la complejidad de la guerra y el despliegue de las fuerzas armadas en Irak y Afganistán, hoy tristemente este país de gran actualidad.

En general Una tierra prometida es un libro ameno, muy bien estructurado para que el lector no se aburra y donde el carismático Barack Obama no deja a nada ni a nadie sin nombrar. Un libro extrañamente intimista a pesar de ser casi todo público lo que nos relata este presidente que pasará a la historia por ser uno de los grandes líderes que ha dado Norteamérica.

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Barack Obama fue el presidente número 44 de Estados Unidos, elegido en noviembre de 2008 y reelegido en 2012. Es el autor de Los sueños de mi padre y La audacia de la esperanza, bestsellers del New York Times. En 2009 fue galardonado con el premio Nobel de la Paz. Vive en Washington, D.C., junto a su esposa Michelle. La pareja tiene dos hijas, Malia and Sasha.