Antología de poetas inglesas del siglo XIX

«Antología de poetas inglesas del siglo XIX». Varias autoras. Traducción de Gonzalo Torné y Xandru Fernández. Alba editorial.

Por Cristina de @abrirunlibro

Siempre he pensado que la poesía no es para el verano. Que las palabras enlazadas en verso sientan mejor en otra estación del año. En cualquiera; menos en verano. Pero si Alba Editorial saca a finales de mayo una antología con nuevas traducciones de mis poetas mujeres favoritas, hay que leerlas aunque la lectura del libro de poesía se dilate en el tiempo hasta alcanzar el verano con sol y calor intenso. 

Gonzalo Torné y Xandru Fernández son los encargados de ofrecer una nueva traducción para esta edición bilingüe de voces inmortales con Elizabeth Barret Browning, Mary Shelley, las hermanas Brontë: Charlotte, Emily y Anne. George Eliot, Christina Rossetti y finalmente para cerrar la antología, dos poetas, las menos conocidas, como la sufragista Alice Meynell o la trágica Charlotte Mew. 

Un prólogo de Gonzalo Torné titulado “Canciones de despedida” nos explicará la importancia de estas mujeres en el siglo XIX y nos describirá la envergadura y el reconocimiento ya recibido en vida. Además, una breve biografía de cada una al inicio del capítulo correspondiente, pondrá algo de luz sobre la vida de estas mujeres. 

Así con Elizabeth Barret Browning hallaremos el apartado más extenso del libro para con esta escritora. Diecinueve son los poemas que nos ofrecerán una vasta y completa representación de sus versos. La pasión y el amor que sintió por Browning, el que fuera su amor tardío y esposo, convertirán a esta fuerte mujer en una poeta delicada y rendida ante el amor. 

«[…] Pensé que unas tijeras fúnebres

cortarían el primer rizo, pero ha sido el Amor;

cógelo, encuentra la pureza, después de tantos años,

del beso que mi madre posó aquí cuando murió.»

 

En el apartado dedicado a Mary Shelley hallaremos los versos y estrofas que mejor representan a la creadora del Monstruo. Una mujer con cierta fascinación hacia lo sombrío y macabro pero donde también volcará en su poesía el amor hacia el poeta Percy Shelley muerto tempranamente.

«¿Dónde está mi sueño? De nuevo el rugido

de la vasta inundación del Tiempo saluda a mi oído,

y vuelvo a quedarme sola como antes,

entre las arenas yermas, tan triste y deprimida,

mientras la esperanza se desvanecía del escenario,

¡Cómo si nunca hubiese existido!

 

Seguiremos con la archiconocida Charlotte Brontë, la creadora de Jane Eyre. Todas las hermanas incluida ella, fueron también poetas pero Charlotte es quizás la poeta más ‘moderna’ de entre las tres hermanas y también la menos gótica. En los poemas dedicados a sus hermanas tras su muerte, derrama dolor y pena.

[En la muerte de Emily Jane Brontë]

«Mi amor, tu nunca conocerás 

la extenuante agonía de la aflicción 

que hemos soportado por ti. 

Solo así podremos arrancar un consuelo

incluso de lo más profundo de nuestra desesperación,

de nuestra agotadora miseria.»

 

Emily Brontë, la más talentosa de las tres hermanas Brontë y que posiblemente padeciera de síndrome de Asperger, es la autora de la inquietante Cumbres borrascosas. En su mayoría sus versos son poemas góticos, oscuros y desolados como los páramos de Haworth. 

«Y me duele el corazón, con un dolor sin esperanza, 

agotado de afligirse en vano, […]»

 

Seguiremos con Anne Brontë, la autora de Agnes Grey. Es la menor de las tres hermanas y es la considerada menos talentosa erróneamente. Su poesía es más personal y afable.

«Amo la silenciosa hora de la noche,

cuando pueden surgir sueños maravillosos,

que revelan a mi vista hechizada

lo que mis ojos despiertos no pueden consagrar.»

 

George Eliot, llamada en realidad Mary Ann Evans, la autora más celebrada posteriormente y creadora de la magnífica Middlemarch, no ha recibido el mismo reconocimiento como poeta. Su poesía podría definirse como poesía realista.

«Amor, vendrán tiempos mejores,

nacerán almas mejores:

no sería la mejor para ti, Amor,

si te dejase ahora triste.»

 

Christina Rossetti, una de las poetas más importantes de la época junto a Elizabeth Barret Browning. Una poeta madura a pesar de escribir sus primeros versos a una edad tempranísima. De versos soñadores y fantásticos, ha contribuido a engrandecer la literatura universal con sus poemas y escritos. 

Allí donde el oleaje de ríos

sin iluminar sollozan en lo profundo,

ella duerme un sueño hechizado

del que no despertará. 

La guio una estrella singular,

vino de muy lejos 

para descubrir donde esconden las sombras

su placentero destino.

 

Alice Meynell que trabajó para el sufragismo, algunos de sus poemas también muestran esta tendencia.

«Escúchame, y cuando tu mano sostenga este papel, 

oh, mujer gastada por el tiempo, piensa que ella bendice

lo que tus finos dedos tocan, con sus caricias.»

 

Y por último cerrará esta antología Charlotte Mew. Una mujer que se dejó arrastrar por la enfermedad mental que parece ser acosaba a toda su familia, negándose a tener hijos para no transmitir dicha enfermedad. Viendo morir a todos los miembros de su familia, Mew acabó suicidándose ingiriendo lejía. La infancia y sus sueños suelen ser su fuente de inspiración para escribir poemas.

«Dame la llave que cierra tus ojos cansados, 

y te prestaré la mía, la que llevo en mi maleta, más brillante

que los abalorios de colores y los libros ilustrados que

vuelven sabios a los hombres: 

Tómala. No, ¡devuélmela!

 

Mujeres poetas del siglo XIX, herederas del romanticismo en su mayoría, y que maduraron durante la era victoriana. Mujeres ya talentosas en vida que no necesitaron del transcurrir de los años para ser reconocidas. The best.