La mitad evanescente

«La mitad evanescente». Brit Bennett. Traducción de Carlos Milla Soler. Literatura Random House.

Por Cristina de @abrirunlibro

¿Pueden existir comunidades de raza negra en América, cuyo objetivo sea el blanqueamiento de la piel generación tras generación a base de matrimonios entre hombres y mujeres que, aunque de raza negra, son casi blancos y no tienen rasgos afroamericanos? Existen. Y así nos lo hace saber la novelista Brit Bennett en la magnífica entrevista realizada por Xavi Ayén hace unos pocos días para un diario. De hecho, después de leer aquella entrevista y obviando la interminable, y crónica, lista de libros pendientes, compré inmediatamente La mitad evanescente, una de las novelas favoritas de Barack Obama en el 2020 y que ahora nos llega de la mano de Literatura Random House —con un par de fallos en la maquetación digital—, y la buena traducción de Carlos Milla Soler. 

Las protagonistas de La mitad evanescente son dos gemelas idénticas de un pequeño pueblo del sur de Norteamérica; pueblo que no sale en ningún mapa. Las hermanas Vinge son blancas de piel pero en realidad son afroamericanas. De pequeñas vieron como un grupo de blancos cometían un crimen de odio asesinando a su padre. Ahora, en la década de los 50, tienen dieciséis años, y deciden huir del pueblo que las vio crecer para vivir su vida. Una vida de hermanas iguales físicamente pero complementarias en identidades. Las hermanas se separarán y correrán una suerte desigual. Una deberá volver con su hija al pueblo que la vio nacer tras sufrir malos tratos en su matrimonio con un hombre negro. La otra se casará con un hombre blanco acaudalado y ocultará su condición de mujer negra. 

Fascinante saga familiar que recorrerá las décadas de los 50 hasta los años 90 donde conoceremos la vida de las dos gemelas, el entorno familiar y social y cómo desarrollan su vida lejos una de la otra. Lo que quieren ser verdaderamente y lo que sólo podrán ser separadas. La gestación de dos identidades diferentes en las formas y la manera de relacionarse con personas de la misma raza u otras razas. 

Brit Bennett narra La mitad evanescente a través de una voz omnisciente que, aunque dividiendo la trama en partes que serán décadas, realizará saltos temporales en la misma fragmentación, cosa que estimulará una lectura ávida. La prosa, sumamente placentera y compuesta de frases cortas y descriptivas, alentará también a seguir queriendo saber más. 

Aquel era un pueblo extraño.

Mallard, que debía su nombre a los patos acollarados que vivían en los arrozales y las marismas. Un pueblo que, como cualquier otro, era más una idea que un lugar. La idea la concibió Alphonse Decuir en 1848, mientras estaba en los campos de caña de azúcar que había heredado del padre que en su día fue su amo. Con el padre ahora difunto, el hijo ahora liberto deseó construir en aquellas hectáreas de tierra algo que perdurara por los siglos de los siglos. Un pueblo para hombres como él, que nunca serían aceptados como blancos pero se negaban a ser tratados como negros. Un tercer lugar. Su madre, que en paz descansara, aborrecía la piel clara de su  hijo; cuando él era niño, lo empujaba hacia el sol, rogándole que se oscureciera. Tal vez fue eso lo que lo indujo a soñar par primera vez con el pueblo. La claridad de la piel, como cualquier cosa heredada a un gran coste, era un don solitario. Se había casado con una mulata de piel aún más clara que la suya. Entonces estaba embarazada de su primer hijo, y él imaginó a los hijos de los hijos de sus hijos de piel aún más clara, como una taza de café diluido gradualmente con leche. Un negro más perfecto. Cada generación de piel más clara que la anterior. 

«Un negro perfecto»… Esta es una novela emotiva y a la vez exuberante por el modo en que se define la complejidad de la raza y de la progenitura. Un linaje que para una de las hermanas no significa absolutamente nada —Desiree Vinge—, pero en cambio para la otra, será suficiente como para mantener una mentira —Stella Vinge—.  Dos visiones sobre la raza que les hará ver el mundo desde puntos de vista diferentes pero no tan opuestos. Una visión distinta entre hermanas que se encuentran unidas por un hilo invisible pero que entre gemelas es aún más sólido. 

La mitad evanescente nos habla de una dinastía donde las mujeres serán las protagonistas ya que no sabremos exclusivamente de las hermanas gemelas sino que también conoceremos a sus descendientes y las aspiraciones de unas mujeres más modernas. Y la historia es apasionante. Tanto, que la novela se convierte en un acogedor pasar páginas disfrutando de cada fragmento y de cada descripción de este hermoso libro donde no desaprovecharemos de él ni una sola palabra. 

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Brit Bennet (Oceanside, California, 1990) se graduó en la Universidad de Stanford y obtuvo el Máster en Bellas Artes por parte de la Universidad de Michigan, donde fue galardonada con varios premios por sus escritos. Su primera novela, Las madres (publicada en español solo en México y con traducción de Fernanda Melchor), fue una auténtica revelación en Estados Unidos y en Francia. Estuvo galardonada con el National Book Award 5 under 35 y, en Francia, fue finalista al Goncourt y al Médicis y ganó el premio Lire a la mejor novela extranjera. Sus escritos han aparecido en The Paris Review DailyThe New York TimesThe NYT Magazine y The New Yorker. Con La mitad evanescente, su segunda novela, la crítica y el público ha sido unánime, y se ha colocado en los primeros puesto de la lista de los más vendidos.