Madre Irlanda

«Madre Irlanda». Edna O’Brien. Traducción de Regina López Muñoz. Lumen.

Por Cristina de @abrirunlibro

Autobigrafía de Edna O’Brian publicada por primera vez en 1976 y que ahora vuelve a ser recuperada por Lumen: es Madre Irlanda, libro donde la escritora describirá una relación de amor-odio hacia su país de origen con el que tuvo desavenencias importantes sobre los años 60 ya que varias de sus obras fueron prohibidas por la iglesia, entre ellas la trilogía Las chicas del campo, y que fue quemada en diversos lugares del país. Escritora feminista, fue una autora incómoda al reivindicar la desigualdad de la mujer frente a los hombres sobre todo en zonas rurales así como la represión de la iglesia católica. 

Un país es o una madre o un padre, y como tal genera el cosquilleo emocional secretamente reservado a uno u otro progenitor. Irlanda siempre ha sido mujer, útero, cueva, vaca, Rosaleen, marrana, novia, ramera y, por supuesto, la demacrada diosa Hag of Beara.

Es indiscutible que, con resentimiento o sin él, Edna O’Brian viene a sumar otro nombre a larga lista de excelentes escritores nacidos en Irlanda y que es una autora de reconocida calidad. En el 2018 recibió el prestigioso premio PEN/Nabokov a toda su labor pero es que anteriormente había sido premiada en varias ocasiones como, por ejemplo, con el Irish Book Award en 2012. Esta autora nonagenaria (nació en 1930), dispone de una condición narrativa irrefutable y en Madre Irlanda, además de una autobiografía muy satisfactoria, tendremos un claro modelo de todo lo que la escritora sabe hacer y explicar. 

Madre Irlanda es una narración corta que describirá las tradiciones y cómo se desarrolló el país para así explicar el por qué de hechos representativos durante su infancia en el condado de Clare. Los recuerdos llegarán hasta la vida adulta en los años 70 cuando decidió ‘huir’ a Inglaterra —así denomina Edna O’Brian al capítulo, como una huida—. Una historia que puede parecer ambiciosa pero que se encuentra relatada con absoluta sencillez y con gran cadencia. Compuesta de múltiples reflexiones irónicas aderezadas con imágenes del fotógrafo Fergus Bourke como demostración gráfica de todo lo que se narra, Madre Irlanda se convertirá en un libro cautivador. 

De escritura elegante —¿pero hay algún escritor/escritora irlandés que no lo sea?—, Edna O’Brian construye una historia de grandes párrafos enlazando ideas y reflexiones con escasos puntos finales para unir conceptos. Una narrativa que podría parecer espesa y poco ‘agradable’ para la lectura pero que la autora la recrea con naturalidad y buen gusto.

La gente se enamora de Irlanda. Es poner un pie en el territorio y prendarse de las casitas blancas enclavadas —es un decir— a los pies de las colinas, de las cordilleras azulencas y melancólicas, de la bruma que las corona, de los setos de fucsias de Kerry, de los perros ladradores, de las estepas de terrosa caliza del oeste de Clare, un fenómeno tan indoblegable que es como si ‘Cumbres borrascosas’ se traspusiera del papel al paisaje. Los visitantes hablan y conversan con los oriundos, pescan, cazan aves salvajes, comen pan moreno, beben de pozos sagrados, besan piedras de los deseos; experimentan un auténtico deslumbramiento, pero nunca el deseo de quedarse. 

Madre Irlanda, 192 escasas páginas para una autobiografía deliciosa que se lee en un suspiro.

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Edna O’Brien nació en Tuamgraney (Irlanda) en 1930 y en la actualidad reside en Londres. Considerada la gran dama de las letras irlandesas, su trayectoria ha sido galardonada con los premios Irish Pen y Bob Hughes de Literatura Irlandesa al conjunto de su trayectoria, la American National Arts Gold Medal, la Ulysses Medal del University College de Dublín, el Premio Especial Femina Étranger 2019, el Premio David Cohen 2019 y el Premio PEN/Nabokov al mérito literario, «por derribar las barreras sociales y sexuales de las mujeres en Irlanda y el mundo».

En su obra destaca la trilogía compuesta por las novelas Las chicas de campo (1960, merecedora del Premio Kingsley Amis), La chica de ojos verdes (1962) y Chicas felizmente casadas (1964), que fueron prohibidas y quemadas en todo el país. También cabe señalar las novelas Un lugar pagano (1970), Las sillitas rojas (2015, Premio al Mejor Libro de Los Angeles Times) y La chica (Lumen, 2019); la antología de cuentos Objeto de amor (Lumen, 2018), y sus libros de memorias Chica de campo (Irish Book Award 2012) y Madre Irlanda (1976, Lumen, 2021).