Enola Holmes

«Enola Holmes», de Nancy Springer.

 

Este texto apareció en el extinto blog “221B Sherlock Holmes y su mundo” de Carlos Díaz Maroto. El escrito se ha actualizado y se publica nuevamente con la autorización del autor.

Por Luis de Luis Otero

Quizás lo más sorprendente de la serie de Enola Holmes es su tardanza en aparecer; la táctica de utilizar contrapartidas juveniles de personajes adultos de la cultura popular para acceder a otros públicos es recurrente en la historia de la edición (piénsese, sin ir más lejos, en los tradicionales sidekicks de los superhéroes). Así, desde este punto de vista, resulta llamativo que, en la historia de un personaje centenario como es Sherlock Holmes, la industria editorial tardara tanto en ofrecer otra alternativa, en este caso, femenina y quinceañera al gran investigador.

Es por otra parte comprensible que los aficionados se sintieran retraídos ante la propuesta que hizo Nancy Springer que, a primera vista, parecía plantear una versión de Hannah Montana o Lizzie Mcguire (irritantes adolescentes Disney muy al gusto de la quinceañería actual) en atuendo decimonónico y sazonado con victorianismo de manual y cursilería de Jane Austen de saldo.

Nada de esto, afortunadamente, ocurrió en la serie de novelas de Enola Holmes iniciada en 2006 en Estados Unidos, An Enola Holmes Mystery, con el primer volumen The Case of the Missing Marquess, El Caso del Marqués desaparecido. Si bien es cierto que no deja de ser un medido producto editorial pensado para vender (cuantos más, mejor) libros (algo que no solo no es necesariamente malo, sino consustancial a la literatura popular), adaptando el arquetipo del detective consultor para hacerlo reconocible al público adolescente femenino, no lo es menos que es un trabajo además digno, respetuoso tanto con la tradición canónica como con la inteligencia del lector potencial (que no por quincañ[email protected] han de ser imbéciles, aunque a veces así los traten).

El Caso del Marqués desaparecido. Enola Holmes #1

El primer volumen se divide en tres partes; la primera arranca con la desaparición voluntaria de Lady Violet Holmes (la matriarca de la saga), lo que lleva a su hija a llamar a sus famosos hermanos (a quienes lleva años sin ver por discrepancias familiares) y el reencuentro permite a los lectores disfrutar de la interacción entre un paternalista Mycroft y un desdeñoso Sherlock, con su reencontrada hermana en el ambiente (tan del Canon) de la Inglaterra siniestra y rural.

La (previsible) renuncia de Enola a entrar en un internado y los (lógicos y tópicos) anhelos de adolescente acorralada son los recursos que Springer maneja para construir el personaje, justificar el argumento y elaborar la intriga a partir de la búsqueda de su independiente madre (un personaje femenino fuerte y valiente, como es habitual en el Canon) a partir de las pistas que ésta le deja.

Durante el viaje, Enola se adentra en los barrios y cunetas de la sociedad victoriana (de la que no se ofrece una visión complaciente o ñoña) que tanto frecuentaron su hermano y el Dr. Watson, para resolver desde el incógnito (comparte con su hermano Sherlock la habilidad por el disfraz) el rapto del Marqués del título (personaje a quien Enola trata con el mismo desdén hacia la aristocracia que su hermano detective) y con quien Springer evita el obvio romance adolescente.

En fin, dignísima adición a la colección de pastiches. Una trama que evita simplezas y tópicos, escrito con prosa cuidada y funcional que evita el fárrago, cuida el detalle y la recreación de ambientes y se pone al servicio de la (más que correcta) trama de esta eficaz encarnación adolescente del Mito.

El caso de la dama zurda. Enola Holmes #2

Tengo para mí que, una vez establecido en El caso del marqués desaparecido el “origen” de Enola Holmes, sus circunstancias y mundo literario, Nancy Springer se debió enfrentar, en 2007, año de publicación en Estados Unidos de The Case of the Left-Handed Lady, El caso de la dama zurda, al famoso síndrome del segundo libro (ese que los escritores preferirían no escribir para pasar directamente al tercero). El riesgo debió ser, a mi entender, mayor en este caso, no solo por formar parte de una serie –de un buen segundo libro depende la continuidad de la misma– sino también, a mayor abundamiento, el riesgo de fracaso aumenta al ir dirigido al volátil público juvenil e infantil (tan propenso a dejarse convencer por modas y banalidades).

Como profesional acendrada que es, Nancy Springer planteó –muy inteligentemente– El caso de la dama zurda consolidando varias de las (muy atractivas) características que hacían singular el primer libro de la serie, dándoles cuerpo y convirtiéndolas en, deduzco, constantes de los libros por venir.

Así, el lector, recién abierto el libro, ya asiste a un irresistible encuentro privado entre Sherlock y Mycroft que sirve tanto de recurso recapitulativo del argumento como de cebo para lo que va a venir: la narración por Enola de sus actuales circunstancias. Convertida en Perditoriana (neologismo inventado para la ocasión) es decir, buscadora de personas desaparecidas por encargo, recibe la visita del mismísimo Dr. Watson.

A partir de este momento argumental, Springer dosifica con sabiduría y economía las tramas principales del libro (la búsqueda de una joven aristócrata atraída por las revueltas obreras, el cerco de Sherlock a su hermana) y las subtramas que proceden del libro anterior (la búsqueda de Enola de su identidad y el rastreo del paradero de su desaparecida madre, con quien se comunica con mensajes encriptados en el Agony Column).

Que todo lo anterior se cuente en algo más de doscientas páginas dará una idea del ritmo del libro, de la destreza con que se narran –y engarzan– con imprescindible credibilidad las diversas peripecias para convertir el libro –y dicho sea como el mayor de los elogios–, en un auténtico e irresistible pasapáginas. Sin lugar a dudas, Nancy Springer aseguró –y mucho, y bien–, su mundo narrativo.

El caso del enigma de las flores. Enola Holmes #3

Tercera entrega de la serie Enola Holmes con The Case of the Bizarre Bouquets, El caso del enigma de las flores (2008), la ficticia hermana quinceañera de Sherlock y Mycroft Holmes de la escritora canadiense Nancy Springer. A partir de la premisa argumental de la voluntaria desaparición de la madre de Enola y la huida de esta de la casa familiar ante la perspectiva de ser confinada en un internado por sus hermanos, la serie desarrolla varias tramas que se prolongan de entrega en entrega: la búsqueda de la madre, quien a pesar de permanecer misteriosamente oculta no deja de comunicarse con su hija mediante el lenguaje de las flores y crípticos anuncios en los periódicos; la anónima ayuda de Enola a sus hermanos en la resolución de sus casos; y, al mismo tiempo, el viaje iniciático y emocional de la protagonista, agotando rito de paso tras rito de paso por el Londres suburbial que se muestra, sin complacencia ni adorno, en toda su grandeza y miseria victoriana.

Con El caso del enigma de las flores la serie llega a su ecuador con todos sus rasgos ya sólidamente establecidos en los dos libros iniciales, y permite a Nancy Springer una narración más directa e intensa que no tiene que “situar” al lector. En esta ocasión, la intrépida Enola ayudará a su hermano mediano a encontrar a —nada más y menos— que al desaparecido doctor Watson. Apoyándose en la esencia de la genética familiar de la que Enola participa en grado no inferior a sus más inmediatos predecesores en la estirpe, la joven recorrerá de nuevo —ayudada por el don familiar para el disfraz efectivo— a golpe de intuiciones y deducciones la ciudad más mugrienta y desesperanzada, encontrará a personajes no ya pintorescos y extravagantes, sino sórdidos y mezquinos y, como “regalo” para los holmesianos, tendrá un encuentro con la mismísima Mary Morstan, en la novela erróneamente apellidada Moran (linaje este que, como cualquier aficionado al Canon sabe, tiene funestas y sombrías consecuencias). Nancy Springer vuelve a entregar, por tercera vez, una eficacísima, sólida y disfrutable novela.

La autora no solo sabe, más que de sobra, utilizar y “aprovechar” a su personaje, sino “manejarlo” por unas coordenadas tan creíbles como holmesianas, logrando que lo que pudiera haber sido una serie de novelas irrelevantes, inocuas o, directamente, descartables, se convierta en un esfuerzo tan logrado como estimable.

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Nancy Springer ha publicado cuarenta novelas para adultos, jóvenes y niños. Inició su carrera como escritora poco después de graduarse en el Gettysburg College en 1970. Springer escribió durante diez años sobre los reinos imaginarios de la fantasía mitológica; después se aventuró con la fantasía contemporánea, el realismo mágico y también en la ficción y el suspense antes de centrar su atención en la literatura infantil. Sus novelas más aclamadas por la crítica son las basadas en los mitos artúricos,  I Am Mordred: A Tale of Camelot and I Am Morgan Le Fay. Los libros para niños de Springer han sido reconocidos con dos premios Edgar Allan Poe, un premio Carolyn W. Field, varios premios de Children’s Choice y ha aparecido en diversas ocasiones dentro de las recomendaciones de la American Library Association‘s. Su serie más reciente incluye Tales of Rowan Hood, con la hija de Robin Hood, y An Enola Holmes Mystery, protagonizada por la hermana menor de Sherlock Holmes.