Puntuar o no puntuar un libro en las redes sociales: esa es la cuestión

Puntuar o no puntuar un libro en las redes sociales: esa es la cuestión

Por Cristina de @abrirunlibro

Hace unos días el escritor y bloguero David Gómez en su blog Cruce de Caminos, escribía sobre la dictadura de las estrellas y la valoración de un libro. El artículo puede leerse íntegro aquí

Hacía tiempo que yo también necesitaba escribir algo similar ya que he tenido alguna experiencia poco agradable y una de ellas me sucedió aquí, en mi propia página. Cuando inicié esta andadura yo misma puse un sistema de puntuación de 1 a 5 estrellas para cada libro que iba reseñando. Como novata que era, no conté con las quejas como sucedió al poco tiempo. A pesar que no reseño libros que no me han gustado —sencillamente porque no puedo terminarlos—, saqué el plugin de la página al cabo de unos días y dejé de valorar para mi propia tranquilidad ya que la lectura para mí es una afición y no tengo ninguna necesidad de recibir mensajes o correos de alguien que no está de acuerdo conmigo.

Al poco tiempo conocí una red social “supuestamente” de lectores donde nosotros valoramos los libros que leemos, opinamos sobre ellos, podemos buscar que han dicho otros lectores sobre un libro que nos interesa y además nos sirve de agenda y de contador de lecturas, amén de existir grupos de lectores seguidores de un mismo género y de otras muchas más utilidades. Una idea fabulosa de un particular y una de las redes sociales para lectores más importante de hoy en día.

Pero claro, no todo podía ser tan bonito. Al poco tiempo de darme de alta recibí otro mensaje, esta vez en la misma red, de un autor que me decía que sentía mucho que no me hubiera gustado su libro ya que sólo lo había valorado con 3 estrellas. Y después correos electrónicos. Y más mensajes de diferentes personas.

Todo esto son simples anécdotas pero hay algo que sí debo comentar: se están manipulando las valoraciones y no por parte de los lectores precisamente. Esa red social de la que hablo se ha convertido en una especie de circo donde seguramente partes implicadas en el márquetin del libro, se dedican a valorar sus ediciones —y algunas de ellas, novedades, ni puestas aún a la venta—, con 5 estrellas, bajo nombres de usuarios tan exóticos como Sophie, Chantal o similares. Sin comentarios, ni reseña, ni nada de nada. 

Debe ser muy inquietante recibir una valoración que no contenga la máxima puntuación porque si no, ¿para qué tomarse tantas molestias? Ya sabemos todos que gracias a un gigante comercial on line que permite la autopublicación en su red, las puntuaciones han dejado de ser creíbles hace mucho tiempo en ese lugar; pero los lectores disfrutábamos de un oasis que poco a poco se está convirtiendo en la misma patraña —valorar algo sin calidad con el máximo de puntuación a mi entender es fraude—, que ese gigante.

¿Qué tal si las valoraciones en las redes sociales para lectores, las dejamos en manos sólo de los lectores verdaderos? ¿Dejamos de manipular esas puntuaciones, de desestabilizar estadísticas, o de convertir estas aplicaciones en una ventana poco creíble como ha ocurrido en otros lugares? De hecho, me estoy planteando dejar de valorar los libros en esa red social. 

No sé dónde leí una vez que la opinión es enemiga de la verdad. Pues la verdad hay que asumirla. No gustar a todo el mundo es enriquecedor. Lo contrario sería absurdo. 

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