Obscena.Trece relatos pornocriminales

obscenaObscena.Trece relatos pornocriminales. VVAA. Editorial Alrevés.

Por Cristina de @abrirunlibro

Casi invariablemente, la pornografía escrita se nos presenta bajo la forma de burdas historietas que, incluso más allá de su propia índole sexual, han contribuido a devaluar hasta lo inapreciable la cualidad intelectual o artística de este género.

Pero ¿qué pasaría si comenzáramos a asociar el sexo explícito con concepciones narrativas de alto rango literario? Seguramente obtendríamos una filiación nueva, sorprendente y revulsiva.

Puestos a elegir un universo con el que efectuar la fusión, pensamos casi de forma natural en la literatura criminal —en su más amplia concepción—, por ser la que desde hace tanto tiempo se ha dedicado a explorar lo más profundo e inconfesable de las pasiones humanas. Y en un grupo de escritores (Carlos Salem, Carlos Zanón, David Llorente, Empar Fernández, Fernando Marías, Guillermo Orsi, José Carlos Somoza, Juan Ramón Biedma, Manuel Barea, Marcelo Luján, Marta Robles, Montero Glez, Susana Hernández) ejercitados en la trasgresión de cualquier parámetro convencional.

De dichas preguntas nos queda esta compilación de narraciones: trece enfoques distintos, trece tomas de posición, algunas de ellas casi fuera de cuadro.

En la presentación de sus Cuentos marranos, decía Helen Torres: «Pero cuando te olvidas de la norma, ¿qué sale? Pues vas a flipar, porque ante ti tienes el infinito».

Reseña

Trece relatos pornocriminales sería igual a decir “trece relatos pornográficos de literatura criminal”. ¿No? Puede ser. Si buscamos en el diccionario de la lengua española la palabra “pornografía”, nos encontraremos la siguiente definición: «Género artístico que muestra con detalle escenas de carácter sexual para excitación de quien las contempla». Por otro lado, si buscamos literatura criminal, nos remitirá directamente a “novela policíaca” o a “novela negra”. Hasta aquí, todo más o menos claro. Entonces ¿qué es Obscena? Pues es una antología de relatos de género negro donde se expondrá sexo explícito. Sí. Eso es. Creo. O no. Pero de lo que sí estoy más que segura es que el lector logrará “ponerse” con la lectura de Obscena. Trece relatos pornocriminales ya que encontrará una alta calidad literaria en los relatos escritos por algunos de los mejores autores de género negro de este país, y también allende; una selección que como en todas las antologías, dispondrá de un abanico amplio para todos los gustos en esto del porno y lo criminal. Diversas son las propuestas de estos trece escritores y cada una de ellas a cuál más diferente y variopinta. Y es que tanto en el mundo del crimen como en el del sexo, siempre el de la ficción ¿eh?, cualquier cosa está permitida. 

La noche de san Valentín, por ejemplode Carlos Salem, buscará ese punto de locura ya habitual en las noches golfas de Poe en el bar de Lola pero esta vez sin Lola. Carlos Zanón, en Hardcore, hablará de una alucinación sobre dos gemelas, a la que a una ama pero a la otra la desea. David Llorente en Maldigo el gallo que anuncia el alba, retratará una distopía con un cyborg en un París surrealista y muy caliente. En Marcia y Marcial, pasión sin límites, Empar Fernández se marca un relato sobre las películas snuff desde la propia piel de los protagonistas. Fernando Marías con Sandalias amarillas de tacón de aguja mostrará hasta dónde puede llegar la obsesión insania por el fetichismo. Catedral de Guillermo Orsi hablará sobre el sueño de un amor imposible con una ambientación de lo más gótica. Desmadre de José Carlos Somoza narrará sobre la creación literaria con algo más, mucho más, que simple ironía. Juan Ramón Biedma —coordinador, editor y prologuista de Obscena—, con Nieve a punto de clara, presentará un relato desde la perspectiva de una niña, en un conjunto muy negro, perverso y marginal. Manuel Barea con Fábrica de carne, fusionará un dueto de pornografía y psicopatía. Marcelo Luján, con Cuidados intensivos nos hablará sobre aquello de “la maté porque era mía” con regusto muy porteño. Marta Robles con Un sabor muy familiar relatará la historia de un acoso pero también de una venganza. Montero Glez, en Sangre callada, hará un concentrado al más puro estilo cuento sobre la necrofilia. Y cerrando ya la antología, Susana Hernández con El amante de Shangái nos contará la historia de una obsesión erótica y exótica. 

Y para cerrar, qué mejor que hacerlo con un fragmento del prólogo del coordinador Juan Ramón Biedma:

El experimento ya ha conluido y ha llegado el momento de disfrutar de los resultados. 

Pues sí. Aquí está Obscena. Trece relatos pornocriminales. 

 

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